Editorial De nuevo la ira de la gente estalló al colmarse la paciencia. Luego de los hechos, se escucharon las consabidas explicaciones de los jefes policiales y también de los voceros empresariales para que evidentemente, el eje de la discusión se corriera. Que eran grupos perfectamente organizados, que saquearon y robaron, que yo los vi y no eran pasajeros habituales... Pero el problema de fondo no debe perderse de vista: las políticas privatizadoras destruyeron no sólo al ferrocarril argentino, sino a todo el sistema de transporte que en realidad, como tal no existe. Dentro de todo, capitalinos y bonaerenses son afortunados porque pueden cuestionar el mal funcionamiento de los trenes que utilizan, al igual que en nuestra provincia. Pero en la mayoría del interior del país, el ferrocarril es un grato recuerdo. No deja de ser absolutamente patético comparar el servicio que originó la revuelta en las estaciones del ex Ferrocarril Sarmiento, con el proyecto de "tren bala" que atesora el Gobierno nacional. En ese sentido, fue feliz la intervención de un intendente del conurbano, cuando aseveró que no se puede pensar en un emprendimiento como el que pergeña la presidenta, mientras los habitantes de Moreno o Haedo tengan serios inconvenientes diarios para llegar a Once. De más está decir que al Gobierno nacional y popular de los K, jamás se le pasó por la cabeza anular las concesiones que provocaron la virtual desaparición de los otrora emblemáticos ferrocarriles argentinos. Hasta los '90, el país se había caracterizado por contar con un sistema que integraba al transporte ferroviario con los demás mecanismos. Esa red comenzó a funcionar en forma coherente después de la nacionalización de las 17 líneas ferroviarias que hasta ese momento, se repartían entre capitales ingleses y franceses. Como se recordará, en febrero del corriente se cumplieron los 60 años de aquel hecho histórico, que implicó el inicio de la mejor época de Ferrocarriles Argentinos. Con la decidida participación estatal en el rubro, se erigió un sistema, es decir, un "conjunto ordenado de normas y procedimientos acerca de determinada materia", como define el diccionario. O también, "conjunto de elementos interrelacionados, entre los que existe una cierta cohesión y unidad de propósitos". Si se analiza el presente del transporte carretero, la caótica situación de la que quiere salir Aerolíneas Argentinas y la inexistencia del ferrocarril en la mayor parte del país, se podrá advertir que aquellas definiciones no se pueden aplicar. En verdad, los ferrocarriles como sistema demoraron años en constituirse. A raíz de la dinámica que traían los tendidos previamente, llevó su tiempo unificar aspectos que tenían que ver con inventarios coherentes de materiales, herramientas, coches, vagones y locomotoras. El feliz resultado del que disfrutaron los argentinos durante décadas, fue una sola empresa ferrocarrilera de decisión centralizada y operación descentralizada. Los trabajadores de Ferrocarriles Argentinos pudieron atenderse sus problemas de salud en 40 policlínicos. Las reparaciones y adaptaciones del material se desarrollaron en 37 talleres industriales. Entre ellos, los viejos ferroviarios todavía recuerdan y con mucho cariño a los de Tafí Viejo en Tucumán, los Talleres Pérez en Rosario, los Talleres Liniers en Capital Federal y a los Talleres Remedios de Escalada en Bahía Blanca, además de instalaciones de cometido similar en La Plata y Córdoba. ¿Qué pasó con ese patrimonio? Fueron talleres industriales que supieron cobijar la existencia de miles de obreros y operarios, es decir, de trabajadores ferroviarios. El activo social de todos los argentinos también se integraba por los almacenes de materiales y herramientas, los depósitos de locomotoras diesel y a vapor, más un entramado que se fue sumando a la red ferroviaria que había ideado el capital extranjero. Ferrocarriles Argentinos unió a casi todas las provincias argentinas. ¿En cuántas de ellas quedan ramales? Como el principio rector era otro, el sistema ferroviario del Estado supo llevar agua a los pueblos sedientos y sirvió de instrumento para combatir plagas como la langosta. Es verdad, aunque las jóvenes generaciones no quieran creer: los trenes sanitarios combatieron las pestes que azotaban las poblaciones del interior, entre ellas, el Mal de Chagas. En la actualidad, en la Argentina del hipotético "tren bala", cuatro millones de compatriotas sufren ese flagelo. La llegada del tren supo llevar salud a las zonas rurales, transportó solidaridad a través del servicio médico ferroviario e impuso por primera vez los primeros auxilios y la medicina preventiva, cuando se puso al servicio de la distribución de remedios y demás mercancías que mejoraron la calidad de vida de los rincones adonde arribaba. Plantearse como objetivo estas prestaciones en 2008 parece de ciencia ficción, pero así funcionaba Ferrocarriles Argentinos hasta que el actual senador por La Rioja, con los manuales del Banco Mundial bajo el brazo, decidió desguazar la empresa para dejar en la calle a 85.000 trabajadores. Los partidarios de la privatización nos decían entonces que Ferrocarriles Argentinos perdía un millón de pesos por día. En aquella coyuntura, los trenes del Estado recorrían 47.000 kilómetros de vías férreas. En 2008, sólo existen 6.000 kilómetros de caminos de hierro pero sin embargo, las concesionarias acusan tres millones de dólares por día de pérdida. Obviamente, en su ayuda concurre el Estado "bobo", que las subsidia sin fiscalizar prácticamente nada. Guárdese el proyecto de tren bala la presidenta para otra ocasión y utilice parte de esa inconcebible friolera en resucitar los ferrocarriles con sentido nacional. No son las minorías las que necesitan el concurso estatal, sino las grandes mayorías que se quedaron sin trenes o que viajan hacinadas en el conurbano bonaerense. Cartas de Lectores Como vecino de Dina Huapi desde el año 1995, quiero expresar mi opinión favorable a la municipalización de nuestro pueblo y tratar de fundamentar, por lo menos sintéticamente, porqué opino de esta manera. Nuestra Nación ha adoptado desde sus inicios el sistema Representativo, Republicano y Federal que se traduce básicamente en el esquema democrático de participación de todos los ciudadanos, a su vez esta estructura se divide en tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, bien definidos los tres, el primero para gobernar, el segundo para legislar y el tercero para administrar justicia. En el esquema municipal también funcionan estos tres poderes, solo que el Poder Judicial se transforma en órgano de control y fiscalización. Estos tres poderes funcionan con gente, con personas que asumen este rol por el voto popular de todos los vecinos y que oh casualidad surgen de nuestro pueblo. Ahora volviendo un poco a la división de poderes, el Poder Ejecutivo se traduce en la figura del Intendente, también un vecino nuestro, que cuando asume trae consigo un proyecto de pueblo, en lo público, económico-productivo, en salud, en asistencia social, etc. El poder Legislativo se traduce en el Consejo Deliberante integrado por Concejales (en nuestro caso tres), estos legislan, deliberan y discuten sobre lo que más nos conviene como pueblo y de ahí surgen las Ordenanzas para dar legalidad a las acciones de Gobierno conducentes a la realización del proyecto de pueblo del que hable anteriormente. Ahora bien, esto es lo que "debería ser" (aproximadamente), como bien sabemos en el transcurso de nuestra historia hubo muchas interrupciones en todo este proceso democrático, una de estas interrupciones, tal vez la más virulenta de todas, fue la sufrida entre 1976 y 1983, todo este esquema mencionado anteriormente (en forma muy sintética) no funcionó, y como no funcionó se produjo la desaparición de personas, la venta de nuestro país y como si esto fuera poco hicimos una guerra y mandamos a chicos de 18 años para que nos defendieran (digo hicimos porque yo en ese momento cumplía con el servicio militar). Llega 1983 y comienzan a funcionar nuevamente los mecanismos descriptos, bien o mal, con honestidad, con corrupción, con aciertos y con desaciertos, de a poco nos estamos levantando, todo esto forma parte de este proceso de maduración individual y colectiva, fui testigo y partícipe en algún caso, de la "normalización" de todas las instituciones democráticas. Hay que reconocer, también, que existen deudas pendientes, alguna de ellas referidas a honestidad y a cumplimiento del proyecto de Gobierno, sobre ellas tenemos que trabajar arduamente. Es aquí donde traigo a colación después de todo este preámbulo nuestro caso particular, la MUNICIPALIZACION DE DINA HUAPI, nuestro pueblo está creciendo a pasos agigantados, como consecuencia, y por suerte, ya no todos piensan igual, hay diversidad de criterios, distintas opiniones, metodologías variadas y todo esto tiene que ser representado, tiene que ser canalizado, tiene que ser discutido y de todo esto tiene que surgir lo mejor para nuestro pueblo, planificación urbanística, planificación social, comercial, productiva, turística, todo esto hace a nuestra identidad a nuestro progreso a no estar tan ligados a los vaivenes de un solo producto, el turístico, porque sabemos que la zona donde estamos ofrece mucho más que eso y los que conocen la zona de la estepa saben de lo que hablo. Nuestra estructura actual, la Comisión de Fomento, con UN Comisionado, puede hacer las cosas bien o mal, con ganas o sin ganas, puede estar alegre o malhumorado, puede tener carácter fuerte o débil, en síntesis, es UNA PERSONA como yo, como todos, de carne y hueso un mortal, sea Fulano o Mengano y consecuentemente -como todos tenemos- RACIONALIDAD LIMITADA. Qué pasa si no municipalizamos, indefectiblemente Dina Huapi va a seguir creciendo y como dije antes nos va a "dirigir" una sola persona que por más voluntad, esfuerzo, empeño que le ponga, la situación lo va a superar como a Fulano o a Mengano, no por que sea bueno o malo sino por que es humano como todos nosotros. Dina Huapi tiene LA OPORTUNIDAD HISTORICA el 26 de Octubre de decirle SI a la democracia, dije DEMOCRACIA y no municipalización, ya que la segunda es consecuencia de la primera y una vez ratificado este proceso recién ahí viene la parte mas importante de todas, en donde TODOS los vecinos participen en la búsqueda de las personas mas completas y no hacer la vista al costado, quedarme en mi casa y desde allí cascotear, salivar, pisotear y humillar a los que hoy estamos trabajando por esta DEMOCRATIZACION de Dina Huapi y sobre todo cuando hablamos de "...hacer una mirada profunda..." como leí por ahí, deberíamos bajar un poco la soberbia y saber que para "hacer una mirada profunda" hay que mirar el pasado, el presente y el futuro, sobre todo la herencia que le vamos a dejar a nuestros hijos, que son ellos los que van sufrir las consecuencias de la paralización mental de muchos de nosotros. Vecinos, por ellos, por nuestros hijos, el 26 de Octubre hay que votar por el SI. Alejandro C. Corbatta CARTAS DE LECTORES Señor Director ¿Por qué los ciudadanos de Bariloche no participan de audiencias públicas? No me impactó la Noticia que salió publicada en el diario El Cordillerano "Sólo un propietario se anotó en audiencia por aumento de taxis". Pero claro que los vecinos cada vez tienen menos interés en presentarse en audiencias publicas, por suerte la mayoría se están dando cuenta que no quieren ser más utilizados, por los políticos y lamentablemente son los que hacen las ordenanzas y aprueban ciertos proyectos que afectan a los vecinos, que son trabas o alguna creación de algún impuesto para sacarles más dinero. No se presentan a las audiencias porque los sientan en un banquillo y que expresen lo que sientan, pero nada más que eso, por que la decisión ya esta tomada antes de tiempo por dichos políticos. Se acuerdan? EL AUMENTO DE LA ELECTRICIDAD DE LA CEB. Todo el mundo se oponía y se aumentó igual, el AUMENTO DE LAS TASAS MUNICIPALES, 180%? El político Darío BARRIGA, HABÍA HECHO LA ORDENANZA TAN POLEMICA, que a pesar que más de 50 presidentes de distintas juntas vecinales hicieron una nota en contra del aumento se reunieron con el intendente interino Marcelo Cascon que estaba junto con los vecinos, por lo menos eso era lo que decía, se opuso todo el mundo y el aumento se hizo igual. NO ESCUCHARON A LOS VECINOS, por eso las audiencias no sirven POR QUE NO TE ESCUCHAN, y se es una estrategia para que no participen. LO HAN LOGRADO, por eso el título del diario fue "Un sólo propietario se presento en audiencia pública". Raul Larregina |