Menu
denuncia-whp

El barilochense cumplió su sueño y llegó a Alaska con su moto

Llegó. Javier cumplió su sueño que ya tenía 20 años. Llegó. Javier cumplió su sueño que ya tenía 20 años.

Javier Fernández logró su objetivo después de un extenso recorrido con múltiples experiencias. Contó las sensaciones que vivió cuando llegó al cartel de "Alaska". Previamente reflexionó "Si llego, se termina el sueño”. Ahora deberá emprender la vuelta a Bariloche.


Por Daniel Pardo
[email protected]

Fue un sueño que duró 13.542 kilómetros y 20 años. Javier Fernández estuvo a cien metros de Alaska, estacionó su moto al costado del camino y lo invadió un sentimiento extraño. “La sensación fue de no querer llegar porque se termina el sueño. Me pregunté, ¿y si ahora llego, qué pasa? Fue raro”, señaló Javier, quien logró cumplir su exigente objetivo de llegar a Alaska arriba de su moto BMW R100. 

“El sueño nació cuando tenía 20 años y en un momento de mi vida dije que cuando cumpliera 40 iba a hacerlo, bajo cualquier condición”, contó Javier desde Alaska, y agregó que, más allá del espíritu joven, el cuerpo envejece. 

Existe una distancia notable entre la idea y la realidad, entre la imaginación que empapeló la planificación del viaje y lo que luego Javier se encontró en el recorrido por distintos y variados paisajes, sociedades distintas, dificultades y alegrías. “Esa distancia es muy grande”, lanzó Fernández. “Te duele mucho el cuerpo, y no se arregla con tomar una pastilla para aliviar el dolor. Eso no te lo imaginás cuando planificás el viaje”. 

Javier se emociona cuando recuerda la candidez de la gente con la que se encontró en el viaje y que decidieron alojarlo en sus casas. “Me dieron sus camas, eso no tiene precio. Se genera una amistad como si fuera de años, aunque en realidad nos habíamos conocido hace un par de días”, reflexionó y advirtió que “te das cuenta que hay más gente buena que mala”. Sobre esta idea, Javier opinó que las composiciones de los noticieros pueden influir en tener una mirada temerosa sobre la sociedad en la que vivimos. 

Javier pudo conocer lugares nuevos, gente distinta. Y ese recorrido también le permitió tener una mirada más profunda sobre Bariloche. “Vivimos en una sociedad muy sana en comparación con otros lugares, como Estados Unidos, por ejemplo, en donde ves a los chicos tirados en la calle, drogas y a la gente mayor trabajando porque sus jubilaciones no son buenas”, describió. Luego de hacer las comparaciones, meditó una definición sobre la experiencia norteamericana y lanzó: “Acá hay de todo, pero falta mucho”. 

Antes del 17 de octubre, por exigencias de la aduana, deberá ingresar a Argentina. Ya planifica el retorno que exige una logística particular. Javier describió la sociedad de Alaska como muy fría y con la particularidad que a la medianoche todavía es de día, pero eso sí, “te miran con desconfianza. Es que los latinos tenemos otra forma de vincularnos”.

volver arriba
puelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

MAS LEIDAS

ULTIMAS PUBLICADAS

denuncia-whp