Menu
Facebook Twitter

Una contribución de Lorraine Green que va más allá del arte

Puro asombro. Puro asombro.

- “TE ESCRIBO DESDE ESTE BELLO LUGAR” -

La artista eligió postales turísticas que circulaban 70 u 80 años atrás y tomó nuevas fotografías en los mismos sitios, con resultados siempre asombrosos. Además, intervino otras tarjetas actuales con titulares de la prensa.

Por Adrián Moyano
[email protected]

La fotografía que tomó Lorraine Green está en color: sobre la orilla del lago alcanzan a verse las instalaciones de la planta de captación del DPA y se distinguen las construcciones del Club Náutico. La postal que comercializaba Godofredo Kaltschmidt 80 años atrás está en blanco y negro: la misma sección de la costa y olas muy parecidas pero ausentes aquellas marcas urbanas... En otra que obtuvo la artista no hace mucho, hay que esforzarse para ubicar el edificio donde funciona una sede del Poder Judicial: la avenida no puede con tantos autos y los pinos alcanzaron más dimensiones de las recomendables. En la postal del austriaco, el hotel Pilmayquen disfrutaba de una potente soledad, bien abierto el espacio… La que captó la construcción que Alejandro Bustillo llamó “Antumalal” revela entorno barilochense porque el ojo entrenado podrá reconocer los contornos de la isla Victoria y el occidente cordillerano. Pero la de Kaltschmidt bien podría situarse en los Alpes suizos por la conjunción de estéticas…

Hasta el próximo viernes, estará en exposición en la sala Frey (de 9 a 15) “Te escribo desde este bello lugar”, un viaje ida y vuelta desde el presente hacia el pasado de Bariloche a través de las postales como fuentes de valor histórico. La artista también tomó postales que se comercializan en la actualidad y las intervino al calar sobre las imágenes titulares de los medios de prensa. En ocasiones, los resultados son desopilantes pero las más de las veces, inquietantes.

“Estoy recontenta porque pude lograr el objetivo”, le dijo Green a El Cordillerano. “Esta muestra es el final de la Beca del Bicentenario otorgada por el Fondo Nacional de las Artes en 2016. La investigación concluye con esta muestra… Estoy contenta porque incluso superé las expectativas…

Cuando uno empieza a trabajar las ideas que tiene en la cabeza, encuentra mucho más material y lo desarrolla de una manera más interesante de lo que imaginaba. Si bien se fue modificando un poco, la idea original se mantuvo, se profundizó y expandió. Así que recontenta”, insistió la artista, cada vez más multifacética.

“Te escribo desde este bello lugar” planteó algunos desafíos a la plástica. “En mi obra, este trabajo tiene algunas cuestiones novedosas que propusieron dificultad al no conocerlas pero las fui resolviendo. Una, el tema de trabajar con un archivo y dar con ese material. Como está basado sobre postales, elegí un grupo que fue producido por Godofredo Kaltschmidt, un austriaco que se asentó en Bariloche con su laboratorio de fotografía. Supongo que una de sus formas de vivir fue la producción de postales, que vendía en un local de regionales. Me basé principalmente en ese cuerpo de postales pero dar con ellas no fue tan fácil. Yo sabía que existía un montón pero todavía no se le da valor documental a las postales. Entonces, trabajé con Federico Silin (Archivo Visual Patagónico), que aportó un montón”.

Vecinos y viajeros

Ante esa limitación, “estuve buscando distintas fuentes y me contacté con distintos vecinos que me dieron algunas postales. Fue interesante que un señor de Buenos Aires, justo estaba por venir a Bariloche y había publicado en Facebook una serie de postales. Lo contactamos y me donó unas 20 postales que tenía escritas por su familia, que vivía acá y se las mandaba a su abuelo. Él las conservó, me las donó y yo después se las voy a donar a Silin, para seguir incrementando su acervo de fotografía de Bariloche. Fue muy interesante trabajar con la cuestión del archivo, el documento histórico y otorgarle un valor a las postales”, redondeó Green.

Otro de los retos “fue trabajar con la fotografía porque si bien la domino, esto me desafió una mayor calidad. También el hecho de ir a buscar los lugares… Eso fue muy interesante porque, si bien uno vivió acá toda la vida, fue un tema ir a buscar ese mismo lugar, esa misma vista, ese mismo punto. Ahí hay un montón de historias, por ejemplo, en la del cerro Runge (señala), tuve que pedir permiso para subir al balcón de una casa para lograr esa vista, porque ahora está construido y no podía encontrar el mismo lugar. Esas dificultades son las que hicieron que el trabajo fuera un desafío interesante”, admitió.

En el origen del proyecto que sedujo al FNA, estuvo “el tema de la contraposición de lo que es la imagen proyectada de la ciudad a través de la postal como imagen idealizada y la realidad en la que uno vive. (Al final de la sala) están las postales actuales intervenidas con calados de titulares de diario actuales. Entonces, a veces hay una sincronía, a veces una contraposición… Quería explorar esa idea de la superposición que, en algunos casos, es una contradicción y, en otros, una tensión humorística entre las dos imágenes: la que la ciudad proyecta como ideal y la realidad que uno transita diariamente. Por otro lado, también quería explorar cómo estos lugares que, en su momento, fueron paisajes que atraían turistas fueron cambiando. Quería ver cuáles fueron los cambios, tanto a nivel cambio climático como construcción urbanística, a nivel políticas de Estado o desastres naturales. Entonces, lo que en realidad retraté fue el tiempo en el medio entre la imagen actual y la postal”. En ocasiones, la distancia es abismal; en otras, parece no existir. En todos los casos, merecen la atención de aquel y aquella que lleve a Bariloche en sus fibras más íntimas.

Interés en el objeto

En cierto punto, el observador que aprecie los nuevos trabajos de Lorraine Green estará ante una multitud de desplazamientos. “No me interesaba sólo la fotografía sino también el objeto de la postal que, a veces, está relacionado con un texto o con varios textos porque está el epígrafe, pero del otro lado está el relato de aquel que vivió una experiencia en ese lugar. Entonces, me interesaba mucho la postal en sí porque también implica un viaje: del turista que venía acá y del objeto que viajaba hacia otro lugar. Cartones que trasladan la imagen de un lugar al resto del mundo, en algún punto… Oscar Masotta decía que ayudaban a la globalización porque fueron objetos que modificaron la forma del correo. El envío de una postal era mucho más barato que el de una carta. Entonces, se propagó fácilmente el uso de las postales y el traslado de esas imágenes”, enseñó Green.

“Te escribo desde este bello lugar” no sólo será cautivante para los visitantes, además provocó efectos en su hacedora. “En general, los trabajos que hago me hacen terminar con una comprensión más vasta. Después de hacer el trabajo de las flores (“Flores de la estepa patagónica”, junto a Marcela Ferreyra), ahora camino por la montaña o por la estepa y me siento más parte, por haber investigado y conocido. Con las postales, lo mismo… Es otra variante, pero en algún punto es muy interesante investigar y conocer más sobre el lugar, sobre sus complejidades sociales, económicas y políticas, a través de un trabajo propio. Es súper interesante y queda una relación mucho más íntima. Ahora me dan ganas de seguir porque se abrieron un montón de puertas, hay más para investigar”, avisó Green. Hay que tomarse muy en serio su anuncio.

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

MAS LEIDAS

ULTIMAS PUBLICADAS

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]