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Señor Director

El otro día me fijé la cantidad de personal policial, gendarmería, y otras fuerzas custodiando los supermercados, y en principio me puse contento, ya que es bien sabido que los alimentos en nuestro país están monopolizados, y de verdad usar la expresión “nos roban”, tiene mucho sentido a la hora de entender que fijan los precios de mercado, y hacen de nosotros, los consumidores, lo que ellos quieren.

Me dije entonces, seguramente esta cantidad de personal de seguridad estará para evitar que los supermercados nos sigan estafando... pero parece que no es así, estaban para custodiar de posibles saqueos externos, cuando el saqueo se produce puertas adentro de estos complejos comerciales.

Entre las compras que realicé compré 3 pollos. Me sorprendió ver que los pollos que decían “pollos frescos” y se estaban descongelando, o sea que lo de fresco debería ser un aviso para que uno sepa que estaba… bien fresquito. Primer llamado de atención para quien tenga que verificar cómo nos “estafan”, pollo fresco es aquel que nunca pasó por ningún nivel de congelamiento.

Decidí llevarme tres pollos con sus respectivas bolsas que evitan que se vaya el agua que contienen los mismos, agua que nos cobran igual al kilo de carne; aún reconociendo que esta estafa, que todos los supermercados hacen a la gente “agua = carne de pollo”, llegué a la caja y me cobran, según la etiqueta que traía cada pollo, y que determinaba, peso, valor, vencimiento, etc.

Ni bien hago mi pago le digo a la amable empleada que me atendió si podía pesar los pollos... y para mí asombro todos pesaban mucho menos que lo que decía la marcación del mismo, un promedio de +/- 100 gramos menos por pollo, pero qué son 100 gramos menos por pollo, me pregunté yo...

Bueno, en un pollo de 2,800 kg algo así como un 4%, unos $3 por pollo aproximadamente... otra bicoca... ¡no te vas a estar quejando por semejante pavada! Pero de verdad no me pareció justo y me quejé...Y me hicieron una nota de crédito, y me devolvieron algo más de $8 por los 3 pollos.

Walt Mart tiene 106 sucursales en todo el país, y sacando un cálculo muy bajo creo que deben comercializar no menos de 200.000 pollos por día, que con este método de marcarlos en góndola, y como casi nadie los vuelve a repesar en la caja, les genera una “ganancia extra” de $600.000 mínimos diarios, o $216.000.000 millones por año... a ver, de una pavada de $3 por pollo que nadie controla, y te cobran de más en el peso, de esa “pavada” pasamos a un mínimo de $216.000.000 millones de pesos por año que nos cobran “sin querer, queriendo” diría el Chavo del ocho... Si esto ocurre en otros supermercados, entonces el negocio de vender agua por pollo, y cobrar +/- 100 gramos de diferencia en cada compra, es una verdadera estafa al consumidor, que espero alguna autoridad tome en cuenta, no sólo aquí, sino en todo el país.

Jorge L. Fernández Avello
DNI: 12.862.056

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