Menu
denuncia-whp

Señor Director

El día 31 de mayo del 2017 inesperadamente fui expulsada de la asociación Damas de Rosa, después de 5 años y medio de realizar este servicio voluntario.


Los motivos que la actual comisión impuso son mi supuesta mala conducta dentro de las actividades que yo realizaba en el taller de costura los días miércoles. Además, fui acusada por una integrante de la comisión de sustraer 2 carpetas de contabilidad, correspondientes a los años 2014-2015 que días antes la tesorera nos informó en una reunión con la mayoría de las asociadas, que habían desaparecido de las dependencias que Damas de Rosa ocupa dentro del hospital zonal, yo nunca tuve acceso a papeles y documentos de esta asociación.

Si además en las reuniones de asociadas de las cuales participé siempre, preguntando, sugiriendo o manifestando un desacuerdo con algunas decisiones, es actuar de mala conducta para la actual comisión, entonces cómo debo calificar el actuar de la presidenta vigente cuando usó su celular para dejarme abierta una escucha donde denigraba mi persona y la de las otras asociadas junto a una persona que sólo semanas antes se integraba a las actividades de la asociación y que se prestó para tan baja acción. Luego de admitir en una reunión que su celular estuvo abierto a mi número de teléfono y después de asegurarse que no grabé pruebas, lo negó todo tratándome de mentirosa y loca delante de las demás asociadas, discutimos fuerte, obviamente por defenderme de sus palabras ofensivas, me fui mal del hospital, sin pensar que días después me expulsarían por mala conducta.

Nunca esperé que esta comisión que asumió hace dos años, me hiciera vivir esta mala experiencia, este maltrato que no acepto ni merezco, este atropello que me deja un sentimiento de injusticia y tengo derecho a repudiarlo.

Siempre sentí admiración por la labor de Damas de Rosa y desde que me integré a ellas, me sentía útil, entregando mi tiempo, mi colaboración en el taller de costura, confeccionando ropa para pacientes, para el hospital como cubre camillas, mantas para camas, batas médicas y demás. Esa era mi labor cada miércoles y si era necesario otros días también.

Aclaro que mi intención no es ensuciar a esta institución, de la cual aún me considero integrante, porque no firmé renuncia, ni expulsión, ya que no accedieron a entregarme como corresponde la copia del acta a firmar por mi persona. Esta institución que viene con trayectoria de veinte años y que inició su camino cuando un grupo de señoras, poniendo su interés y su tiempo, ofrecieron este servicio voluntario para apoyar al hospital zonal de Bariloche que necesita de nuestra colaboración, brindando asistencia a los pacientes. Este hospital que cuenta con buenos profesionales médicos y de enfermería que necesitamos y afortunadamente tenemos.

Vale mencionar la generosa colaboración de todas esas personas que se acercan en cada campaña en el mes de noviembre con pañales y dinero, más todas las donaciones en ropa, calzado, ropa de cama, juguetes y otros artículos que se reciben a diario haciendo posible la existencia de este voluntariado. Si tomamos con humildad el trabajo voluntario sabríamos que Damas de Rosa es sólo el medio entre las personas que ayudan con su aporte y las personas que menos tienen y necesitan de una mano solidaria.

Yo soy una mujer de vida sencilla, ama de casa, y creo que para servir como voluntaria no es necesario tener las manos llenas de dinero, porque la necesidad del prójimo no espera a que la vida de una voluntaria se resuelva primero económicamente. Tengo muy claro lo que significa brindar servicio voluntario a través de una institución sin fines de lucro, mi colaboración para el hospital zonal, mi granito de arena, siempre ha sido desinteresada y honesta, pero si el actuar con honestidad en el hoy me deja fuera del sistema, entonces yo elijo quedarme fuera del sistema. Yo decido llevar mi vida, con aciertos y desaciertos aprendiendo siempre de mis errores, pero con buena conciencia, manos limpias y dispuestas a servir.

No pretendo convencer a nadie con lo que digo en esta carta, sólo trato de hacer mi descargo.

A causa de este injusto y mal pasaje que me ha tocado vivir, que lo siento como un acto de discriminación, presenté mi denuncia ante el INADI quienes accedieron a tomar mi caso con las pruebas correspondientes, por lo que ahora está en manos de la justicia.

Marisol Vejar
DNI 92.829.067

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]