Menu
denuncia-whp

EMOCIONES ENCONTRADAS

- Amor eterno - Por Edgardo Lanfré

Al director de aquella escuela, le habían ordenado cambiar los pupitres por unos modernos y donar los antiguos. Estos estaban completamente hechos en madera. La tabla que servía de apoyo para escribir en los cuadernos tenía el agujero para el tintero y una canaleta para apoyar los lápices o lapiceras. 

La tabla estaba toda grabada con elementos punzantes, para que lo que allí estaba escrito perdurara: “Juan soplón”, “Inés y Ester amigas por siempre”, una especie de silueta ahorcada con la inscripción “la de matemáticas” y cosas por el estilo. En el centro, un corazón atravesado por una flecha con dos nombres adentro: “Lucía y Enrique”.

 

 

El carpintero puso manos a la obra. Cepilló aquel pupitre, lo laqueó y lo adecuó en un rincón de su casa. En la carpintería, quedó la pila de virutas y, en ellas, todos aquellos grabados de tantos años hechos aserrín. La embolsó y la dejó en un rincón, para que en invierno alimentara la salamandra.

Una mañana, el carpintero entró al taller y sintió olor a madera quemada. Se acercó a la bolsa: estaba hecha cenizas. Había ardido. 

Allá lejos, en algún otro lugar del mundo, Lucía y Enrique se habían besado.

volver arriba
puelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp