Menu
denuncia-whp

El EXIMBANK estadounidense vuelve a operar en la Argentina

Cuando asumió el actual presidente en Estados Unidos, se instaló cierto temor a escala regional ante la chance de que el “gran país del Norte” se cerrara sobre sí mismo en términos económicos. La preocupación se apoderó sobre todo de los países que mantienen acuerdos de libre comercio con Washington y provocó que el gobierno argentino revisara sus planes sobre la marcha y volviera a mirar hacia el MERCOSUR.

Estados Unidos acostumbra a canalizar su asistencia bilateral a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), cuya incidencia en la Argentina es nula. Los recortes a sus partidas que dispuso Donald Trump hicieron que volviera a especularse con la poca importancia que Estados Unidos le otorgaría a la región. Sin embargo, la súper potencia no sólo expresa su interés a través de la asistencia, sino también a través del comercio, los entendimientos militares y la expansión de las trasnacionales.

Echar luz sobre el funcionamiento de esas variables permitirá advertir que lejos de asistir a una retirada de Estados Unidos, América Latina e inclusive la Argentina atraviesan un período durante el cual puede esperarse una mayor incidencia de Washington en los respectivos quehaceres económicos. Desde ya, esa profundización va de la mano de la vocación política del gobierno nacional, que aspira a una mayor cercanía con la Casa Blanca.

Para propiciar el acercamiento, Estados Unidos se recuesta sobre el sector privado, aunque con el firme respaldo y presencia de las agencias gubernamentales. Desde la perspectiva argentina, retorna a escena el Banco de Importaciones y Exportaciones (EXIMBANK), agencia oficial de crédito cuya finalidad es financiar exportaciones de bienes y servicios estadounidenses hacia los mercados internacionales.

Si se echa una miradas sobre la Inversión Extranjera Directa (IED) de Estados Unidos en la región, se podrá advertir que aquella trama de intereses comerciales, con el consabido correlato político, nunca dejó de operar. No obstante, es cierto que resignó protagonismo durante el denominado ciclo progresista, no tanto porque los países de la región hayan conquistado mayores grados de autonomía, sino por el considerable avance chino en proyectos de infraestructura y en transacciones financieras.

No obstante, es real que con los nuevos gobiernos de Brasil y la Argentina, los flujos tienden a reorientarse. Desde 2000 hasta el año pasado, América Latina y el Caribe acusaron un incremento sustancial en el rubro Inversiones Directas. Según el Banco Mundial, la región había recibido en 2000 poco más de 95 mil millones de dólares contra poco más de 268 mil millones de dólares en 2016, casi tres veces más.

Las exportaciones de bienes y servicios de Estados Unidos hacia la zona se dirigen principalmente a México (231 mil millones de dólares), Brasil (30 mil millones de dólares) y Colombia (13 mil millones de dólares). En tanto, la IED estadounidense en los respectivos países implica 58 por ciento en Brasil, 18 por ciento en México, 9 por ciento en Chile, 8 por ciento en la Argentina y 4 por ciento en Colombia. Nótese su magnitud en el primero de los países, a pesar del discurso antiimperialista que primó allí en la última década.

En tanto, al considerar la IED que se canaliza desde Estados Unidos hacia América Latina, los principales receptores son México, Brasil, la Argentina y Colombia, quienes en 2015 concentraron el 84 por ciento de las partidas, según datos de la CEPAL. Para completar el panorama, mencionemos que en países como Bolivia, Chile o Uruguay, son otros países los principales inversores.

Para seguro festejo de la administración Cambiemos, el director del EXIMBANK anunció que después de 15 años, la entidad volverá a operar en la Argentina, con la apertura de líneas de financiamiento a corto y largo plazo. Ya se conocen inquietudes en el ámbito de las energías, incluyendo las renovables, en particular la hidroeléctrica, aunque también la solar y eólica. Empresas estadounidenses también aspiran a invertir en proyectos agroindustriales y en la industria aeronáutica (aviones y helicópteros para uso industrial y comercial).

Desde diciembre de 2015 hasta marzo de este año, los anuncios de inversiones estadounidenses en la Argentina se refirieron a 58.600 millones dólares, de los cuales, 49 millones provienen de empresas del sector privado. Los proyectos se distribuyen entre Buenos Aires, Santa Fe, Río Negro, Neuquén, Mendoza, San Luis, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Salta. Una de las “estrellas” es el agro-combustible, que en 2016 incrementó su exportación en casi 200 por ciento en relación a 2015.

Ese mismo año, la IED que había llegado de Estados Unidos representaba el 25 por ciento del total. Con las reformas económicas que está llevando a la práctica el gobierno actual, las trasnacionales estadounidenses aguardan que se acelere el ritmo de las exportaciones e inversiones. ¿Qué quedará para los pueblos?

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]