Menu
denuncia-whp

Incluir a la discapacidad

A fines de 2017, se estima a la población mundial en siete mil millones de personas. Si más de mil millones sufren algún tipo de discapacidad, no hace falta ser un genio en las estadísticas para entender que uno de cada siete humanos padece formas de discapacidad. Entre ellos, más de cien millones son niños y niñas. Los estudios arrojan que ese grupo tiene cuatro veces más posibilidades de sufrir como víctimas de algún tipo de violencia.

La discapacidad también ilustra sobre las injusticias globales: el 80 por ciento de las personas con discapacidad vive en los países que siempre están en vías de desarrollo. En consecuencia, el 50 por ciento de ellos y ellas, no tiene acceso a la sanidad. Traemos a colación los datos porque, cada 3 de diciembre, la comunidad internacional conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

En términos internacionales, se considera que la discapacidad es una condición que afecta el nivel de vida de un individuo o de un grupo. El término se usa para definir una deficiencia física o mental, como la discapacidad sensorial, cognitiva o intelectual, la enfermedad mental o varios tipos de enfermedades crónicas. Los discapacitados y discapacitadas constituyen la “minoría más amplia del mundo”.

La discriminación está a la orden del día porque esa minoría suele contar con menos oportunidades económicas, peor acceso a la educación y tasas de pobreza más altas. Esas situaciones de marginación obedecen, sobre todo, a la falta de servicios que puedan facilitar la vida, como el acceso a la información o al transporte. Asimismo, se considera que el sector cuenta con menos recursos para defender sus derechos.

A estos obstáculos cotidianos, se suman la discriminación de carácter social y la falta de legislación adecuada que concurra a su protección. Si bien las niñas y los niños discapacitados tienen cuatro veces más posibilidades de padecer actos violentos, hay que destacar que es la misma proporción que se da entre los adultos con problemas mentales. En gran parte, la ignorancia es responsable de esas cuotas de estigmatización y discriminación.

Como contrapartida, ya se demostró con amplitud que si se eliminan los obstáculos a la integración de las personas discapacitadas, estas pueden participar activa y productivamente en la vida social y económica de sus sociedades. En consecuencia, es necesario eliminar las barreras que impiden la asimilación al conjunto de la sociedad. En este sentido, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que la existencia de estas trabas es componente esencial de la marginación.

El texto subraya que la discapacidad es un concepto que evoluciona “resultado de la interacción de las personas con disfunciones y de problemas de actitud y de entorno que socavan su participación en la sociedad”. Entonces, la accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad son derechos fundamentales que aparecen reconocidos en el instrumento internacional. Son las condiciones sin las cuales no pueden disfrutar de sus otros derechos.

El artículo 9 pide que las personas con discapacidad puedan llevar una vida independiente y participar de forma activa en el desarrollo de la sociedad. Solicita a los Estados que tomen las medidas apropiadas para darles pleno acceso a la actividad cotidiana y eliminar todos los obstáculos a su integración. En esa línea, la Agenda 2030 que transita hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se compromete a “no dejar a nadie atrás”.

El enfoque es innovador porque considera que las personas con discapacidades, como beneficiarias y como agentes de cambio, pueden acelerar el avance hacia un desarrollo inclusivo y sostenible. De la misma manera, están en condiciones de promover sociedades cuya resiliencia incida en todos y todas, en particular, en los rubros reducción del riesgo de desastres, acción humanitaria y desarrollo urbano.

Ante este panorama, es necesario que los gobiernos, las personas con discapacidades y las organizaciones que las representan, las instituciones académicas y el sector privado trabajen en equipo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, recomendación que no debería caer en saco roto en la jurisdicción municipal de Bariloche, donde los últimos tiempos no se caracterizaron por encuentros en este sentido.

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se declaró en 1992 por una resolución de la Asamblea General de la ONU. Su objetivo es promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidades en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo, así como generar conciencia sobre su situación en todos los aspectos de la vida política, social, económica y cultural. La Convención obliga a tomar todas las medidas pertinentes, incluidas las legislativas, para modificar o derogar leyes, reglamentos, costumbres y prácticas existentes que constituyan discriminación contra las personas con discapacidad.

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]