Menu
Facebook Twitter

Navidad con menos humanidad

Las protestas palestinas que siguieron a la decisión estadounidense de reconocer a Jerusalén como capital israelí provocaron la consabida represión por parte de las fuerzas armadas del país beneficiado. Cuatro palestinos perdieron la vida y otros 150 resultaron heridos, sobre todo, en la Franja de Gaza y cerca de los puestos de control en Cisjordania. El registro de esos episodios se tornó viral en las redes sociales con la Navidad a la vista.

Uno de los que más conmoción provocó tuvo como protagonista involuntario a Ibrahim Abu Thuraya, quien murió nueve días atrás durante aquel Viernes de la Ira. Thuraya había perdido ambas piernas a consecuencia de un bombardeo israelí sobre la Franja de Gaza en 2009. Según testigos que participaron de la protesta, el joven dejó de existir al recibir un balazo en la cabeza, que habría disparado un francotirador israelí. Antes de morir, hacía ondear una bandera palestina.

El Ejército de Israel difundió el último lunes un informe interno sobre la muerte, en el que señala que el discapacitado participaba de una “violenta protesta” en la que se arrojaron piedras y explosivos contra sus tropas. El texto afirma que los soldados se valieron de material antidisturbios hasta que, por último, “se dispararon unas pocas balas contra los cabecillas de la marcha por orden del comandante de la fuerza sobre el terreno”.

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, no coincidió con las excusas castrenses. Según la información que recabó el personal de la ONU en Gaza, “la fuerza utilizada contra Abu Thuraya fue excesiva”. “No hay nada que pueda indicar que la víctima representara una amenaza inminente cuando fue abatida”, precisó el directivo de la entidad internacional. “A la vista de su grave incapacidad física, que era claramente visible para aquellos que le dispararon, su incomprensible muerte es un acto chocante y gratuito”.

Cabe preguntarse qué pensaría el Nazareno si viera que la tierra donde nació es escenario de tanta intolerancia… Más allá de la dominación romana de entonces, la sociedad en donde Jesús cumplió su trayectoria vital era bastante más intercultural que la actual. Por ejemplo, las recreaciones de la tradición de los Reyes Magos indican que las culturas dialogaban entre sí en un marco de convivencia que Donald Trump evidentemente desprecia.

En general, se sostiene que el relato de los Reyes Magos tiene su origen en una cita de San Mateo, uno de los cuatro evangelios que la Iglesia admite como válidos. Sin embargo, el texto bíblico no hace mención alguna al número exacto de magos que concurrió a Belén. Es más, el apóstol tampoco se refirió a realeza alguna ni menciona a Gaspar ni a Melchor ni a Baltasar. Omite también orígenes, nacionalidades, fecha de la visita y destino después de la escala.

La ausencia de definiciones motivó que, en distintas representaciones iconográficas que se realizaron bastante más tarde, durante los siglos III y IV, aparecieran dos, tres y hasta cuatro magos. En los primeros tiempos, la interpretación fue bastante libre, ya que otras fuentes cristianas, en este caso sirias y armenias, imaginaron doce reyes, porque asociaron a los adoradores con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles.

Recién a partir del siglo III, comenzó a institucionalizarse la tríada. Le correspondió esa tarea al teólogo Orígenes, quien vivió entre 185 y 253 y estableció que los magos eran tres. Como el texto de Mateo menciona que Jesús recibió la misma cantidad de regalos, es decir, oro, incienso y mirra, terminó por aceptarse su versión. Claro que se puede argumentar que se trata de sustantivos incontables que quizás acercaron decenas de adoradores.

El mismo relato se reprodujo en Israel y Palestina, pero adquirió formas singulares en Siria, Egipto y Armenia sin que, al parecer, nadie se ofendiera demasiado. De hecho, hay que ver si, efectivamente, Melchor, Gaspar y Baltasar se llamaban así. Esos nombres son relativamente nuevos. Los investigadores apuntan que tales identificaciones aparecieron, por vez primera, en un códice del siglo VII, que estaba en la Biblioteca de París.

Cada tradición cristiana llamó a los enigmáticos personajes de diversa manera. Por ejemplo, en griego recibieron las denominaciones de Appellicon, Amerín y Damascón. En hebreo, se los “bautizó” como Magalath, Galgalath y Serakin, aunque la veracidad de esos apelativos es muy relativa, ya que los Reyes Magos no eran hebreos, más bien se les atribuye el carácter de astrólogos babilonios o sacerdotes persas. Entonces, difícilmente llevaran nombres en hebreo. Babilonia quedaba en el actual Irak y Persia es Irán, dos de los antiguos integrantes del “Eje del Mal” que inventó George Bush (h). En aquellos tiempos, las nociones de humanidad estaban más vigentes que en la actualidad.

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]