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Invertir para que mujeres y niñas encuentren chances en la ciencia

Cuando encuentran posibilidades, son noticia… Durante la semana que finaliza, este diario dio cuenta de los logros de la bióloga Noelia Barrios García Moar, investigadora del CONICET, quien participó de un encuentro con el secretario de Estado estadounidense en Bariloche. Pero, más allá de ese cónclave, es sustantivo que la científica obtuviera la Beca Fulbright para una estancia de tres meses en la Universidad de Vermont, donde continuará sus investigaciones. García Moar estudia el cambio climático a partir de pequeñas huertas instaladas en zonas de estepa, donde se eleva la temperatura ambiente para tener más datos sobre la incidencia de la actividad humana en la emisión de dióxido de carbono.


La experiencia viene al dedillo para destacar los significados del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora hoy, ante la continuidad de una perspectiva preocupante: la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años a nivel global. Si bien la participación de las mujeres en las carreras de grado superior aumentó de manera considerable, están todavía insuficientemente representadas en esos campos.

La ONU se encargó de recordar que la ciencia y la igualdad de género son vitales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que están incluidos en la Agenda 2030. En los últimos 15 años, la comunidad internacional hizo un gran esfuerzo para inspirar y promover la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia. Sin embargo, se siguen enfrentando a barreras que les impiden participar plenamente en estas áreas del saber.

De acuerdo con un estudio que se realizó en 14 países, la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en alguna materia que se relacione con la ciencia es del 18 por ciento, 8 por ciento y 2 por ciento, respectivamente; mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37 por ciento, 18 por ciento y 6 por ciento. Con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, en el marco de su empoderamiento y de la lucha por la igualdad de género, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó al 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

En un breve mensaje alusivo, el secretario general de la entidad destacó que “las niñas y los niños tienen el potencial de perseguir su aspiración de dedicarse a la ciencia y las matemáticas, tanto en las escuelas como en el entorno laboral. Sin embargo, la discriminación sistémica hace que las mujeres ocupen menos del 30 por ciento de los puestos de investigación y desarrollo en todo el mundo. Necesitamos medidas concertadas y concretas para superar los estereotipos y los prejuicios”.

Consideró António Guterres que un buen punto de partida consistiría en “desterrar la imagen que se da de los científicos y los innovadores en los medios sociales, los libros de texto y la publicidad, que es predominantemente masculina”. Como medida simultánea, “debemos alentar y apoyar a las niñas y las mujeres a explotar todo su potencial como investigadoras científicas e innovadoras”. Según el portugués, ellas “lo necesitan, y el mundo también lo necesita, si lo que queremos es hacer realidad nuestro anhelo de conseguir un desarrollo sostenible en un planeta próspero”.

Puntualizó que “a lo largo de la historia, desde Hildegard de Bingen hasta Wangari Maathai, las científicas han dado forma a nuestro mundo. Ha llegado el momento de apoyarlas e invertir en ellas”, proclamó Guterres. La primera es santa para la Iglesia Católica pero su sapiencia superó límites, ya que trascendió por poseer un bagaje cultural extraordinario y, además, fue una de las escritoras de mayor producción de su tiempo (1098 – 1179). En tanto, la segunda fue una activista política y ecologista keniana de la etnia kikuyu, la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2004 por “su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”.

Por su parte, la UNESCO destacó que la conmemoración se adoptó “porque necesitamos alcanzar al 100 por ciento del potencial para lograr el desarrollo sostenible: necesitamos más mujeres trabajando en los campos de CTIM, desde ciencias de la computación hasta matemáticas, incluyendo biología e ingeniería. Alcanzar dicha meta necesita de un cambio de actitud y un desafío a los estereotipos”. La entidad invitó “a las mujeres en ciencias, incluyendo a nuestras colegas, a unirse a la conversación y ayudarnos a mostrarles a las niñas que ellas también pueden participar en la ciencia”. Por nuestra parte, sabemos que cuando encuentran posibilidades, son noticia…

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